No lo merezco, lo siento

Lo siento…

No merezco esto… en inglés suena mejor.

¿Alguna vez te lo has dicho? La idea ha estado en mi cabeza durante un par de semanas, pero no sé por qué.

Hoy voy a hablar de mi ex-amiga, Micaela. De aquella que hablé hace un tiempo en la primera entrada de este blog, aunque ahora de manera más clara.

Me arrepiento, de haber escogido a Alejandro, creí que era mejor. No ví lo que ella sentía por mí, esa amistad sincera, sincera de verdad, que solo tenía conmigo… no merezco ser perdonado.

Me quedé con él, con el niño de diez años del cual me enamoré, pero no… siempre seré su hermano mayor, en tanto yo esté ahí. No soporto más la situación, y quizá le confiese lo que siento.

No tengo miedo de pedirle perdón a Micaela, es que no debo hacerlo. No he dejado de recordarla cada día. Aunque todos dicen que no estuvo mal, ella conmigo era diferente, igual que él.

No merezco sacar el mejor lado de alguien y no quedarme con ninguno.

Aún así, lo siento.